No debió proponer la Reforma de la Ley del Aborto. Ni era correcta, ajustada… ni era el tiempo correcto. Estoy convencido de ello.

Pero es un buen ejercicio empatizar con los que no piensan exactamente como tú. Gallardón debió hacerlo y le hubiera ido mejor. Ahora nos toca a nosotros.

  • La mayoría de los españoles considera que los términos que se regularon en su momento para el Aborto son “medio razonables”.  Que es delicado y que hay una línea difusa con los plazos y los motivos. Nos deja incómodos, pero lo aceptamos como mal menor en una sociedad poco dada al sacrificio incondicional.
  • Todos sabemos que alguien abusará de ellos y que quien lo haga está haciendo mal.
  • También sabemos que hay una minoría de españoles que piensa que no hay que poner ningún límite. Una minoría.
  • Otra Minoría que piensa que no hay que autorizar en ningún caso la interrupción del embarazo y lo califica siempre de asesinato.
  • Por último, que muchos de nosotros ni sabe ni le interesa conflicto moral alguno. Ni se meten con los demás ni quieren que se metan con ellos llegado el caso.  No se leerán la Ley hasta que la usen.

Yo creo que para Gallardon era completamente inaceptable “la línea difusa” en la que la mayoría preferimos no pensar. Para él era moralmente inaceptable. Con ese convencimiento tan firme, no establecer los controles necesarios para evitar lo que él podía entender como “abusos” era como ser un cómplice “pasivo” de los hechos. (Por ejemplo, lo de las niñas de 16 años sin aprobación de los padres es despreciable para todos los padres de bien.) --> SEGUIR LEYENDO LA NOTICIA... <--