Lo que está pasando con el Colegio Manuel Alonso es una tragedia impresentable. Un problema que está anunciado hace 15 años, que afecta a niños y que no requiere de grandes obras de ingeniería ni enormes presupuestos.

No son pocos los ejemplos de falta de planificación, exceso de improvisación y ausencia de pudor a la hora de explicarnos “el por qué” de los problemas. Ya sabes: De cualquier cosa que dependen de la Administración, nos explican que la culpa no es de nadie. Todos somos víctimas. --> SEGUIR LEYENDO LA NOTICIA... <--