Quiero apoyar la reclamación de los vecinos de la “Barriada La Liebre”, que se concentran el día 18 a las 18 en las puertas del Ayuntamiento,  y denunciar la nefasta gestión que se ha hecho de esta cuestión desde todos los gobiernos que ha tenido dicho Ayuntamiento.

Acude pacíficamente a pedir que sea compatible vivir y trabajar en Alcalá.

Acude pacíficamente a pedir que sea compatible vivir y trabajar en Alcalá.

Los PGOUs están para  ordenar el crecimiento urbanístico de las ciudades. Hacerlas más habitables. Acordar entre todos la mejor forma de compatibilizar las diferentes actividades que hay en un área. Proyectar nuevas zonas para nuevas actividades. Cambiar actividades de zonas. Definir vías comunicación y áreas de servicio. Etc, etc…

Todo lo que NO SE PUEDE IMPROVISAR Y ES MUY IMPORTANTE A LARGO PLAZO.

Un buen PGOU te acerca a un mejor futuro. Y uno malo te garantiza un desastre.

El problema del cemento, o cenizas, o lo que sea, dentro de las casas, en los patios, en los cristales de los coches, no es nuevo. Es de toda la vida. Son cosas que antes se daban por “normales” o “imposibles de arreglar”.

Mira esta página web , lee y juzga.

En Alcalá, por la noche, funcionaban más chimeneas que de día. Y aunque no nieve… “nieve” en invierno, hemos amanecido nevados por copos grises por muchos años. Por suerte cada vez menos.

Esto hoy no es admisible. No es admisible ver, semana si y semana no, como se queman cosas en las chatarrerías de Alcalá cerca de Torreblanca y todo el mundo ve las columnas de humo negro, sin que pase nada por meses. Pues tampoco puede amanecer varios días una zona residencial, aprobada, legal, completamente cubierta de un residuo industrial. No importa la justificación. No vale. No me aguanto.

Foto de 2016

Foto de 2016

Siempre por delante, que las principales víctimas son los vecinos que viven más cerca, aunque no por ello están exentos de responsabilidad en los que pasa. Y no sólo ellos, todos tenemos responsabilidad por permitir una nefasta gestión en el Ayuntamiento. Las urnas nos da un herramienta que no usamos.

Si Alcalá tiene una zona industrial, debería haber promovido que su zona industrial lo siga siendo, sin problemas. Ni para las fábricas ni para los vecinos. La fábrica de cemento lleva allí ya unos añitos… No es una cosa sobrevenida.

El núcleo urbano que ha ido creciendo allí, en la zona de “La Venta de La Liebre”, se ha alimentado de vecinos que trabajaban en la zona, algunos en la misma fábrica de cemento, o en otras fábricas. Se han asentado. Han crecido. Nada nuevo que no haya pasado en otras zonas industriales.

Foto cementera 2016

Foto cementera 2016

Lo que pasa, es que hay industrias que no son compatibles con zonas residenciales a las puertas. Dejar crecer un núcleo urbano ahí, asentarlo y dotarlo del potencial de convertirse en Barrio, fue un error grave de hace muchos años.

Los vecinos hacen bien en reclamar. Están en su derecho y su legalidad. Sin duda los vecinos son inocentes, han pedido por lo suyo y se lo han dado, pero no debieron dárselo. Debió haber un PGOU adecuado y defenderlo adecuadamente. Ni lo uno, ni lo otro pasó.

Y encima, vas… y construyes un colegio. Una auténtica locura aprobarlo sin solucionar “lo otro”. Por supuesto que necesario el colegio por el crecimiento de la zona… que no debió crecer, pero un error urbanístico para hacer compatible lo residencial y lo industrial.

La Junta de Andalucía y nuestro Ayuntamiento, decidieron que era la mejor forma de cubrir las necesidades de escolarización de la zona, pero además de los hijos de los trabajadores de la zona  que no viven ahí. Ellos sabrán por ser expertos, cuántos trabajadores que no viven allí llevan su niños allí.

¿Se debe poner un colegio en medio del área con más fábricas de Alcalá? ¿Es lo mejor?

Suelo del Colegio CEIP Ángeles Martín Mateos. Que también es colegio electoral... en elecciones.

Suelo del Colegio CEIP Ángeles Martín Mateos. Que también es colegio electoral… en elecciones.

Eso de que las fábricas no contaminan no es verdad. Todas generan residuos en la medida que les permite la Ley. Y por supuesto que todas tienen, accidentes, incidentes, averías… Lo lógico.

Cuándo nos digan que el “polvillo gris” no es dañino para la salud y que a los niños no les pasará nada, es realmente para enfadarse muy seriamente. Ese “polvillo gris” es síntoma de que algo no está bien. Debería ser alarmante que pasase, porque debería ser alarmante que “algo no esté bien” en una instalación tan delicada.

El único cemento que queremos que conozcan nuestros niños en el cole.

El único cemento que queremos que conozcan nuestros niños en el cole.

¿Y si lo que “no está bien” es más grave? ¿Y si respiran eso a la vez que el “polvillo gris” pero no se puede diferenciar”. Lo dicho. Es indignante que se considere “el polvillo gris” como un tema menor. De eso nada.

Es urgente que los alcalareños decidamos como queremos hacer compatible nuestro crecimiento con nuestra prosperidad. Sin fábricas no hay trabajo. Sin zonas residenciales adecuadas no hay crecimiento sano.

Igual que no debería haberse permitido crecer urbanísticamente la zona, debería haberse presionado, (promovido, propuesto, subvencionado) a la fábrica de cemento y a otras industrias en la adopción de otros sistemas energéticos menos contaminantes del entorno. En este caso hablo del Gas Natural. Seguramente estábamos más ocupados en diseñar un tranvía que pase por barrios poblados de votos para ir de compras a Sevilla, en lugar de que la empresas se llenen de empleos y los polígonos de empresas.

Aprovechando la situación de la futura “incineración de basuras” en la cementera, podría haberse negociado la combinación del uso de Gas Natural con una incineración mucho más moderada de residuos, reduciendo en valor absoluto la cantidad de partículas que lanza a la atmosfera la fábrica.  Recuerda que lo que queman ahora también lanza residuos, especialmente residuos solidos en los alrededores. Colegio incluido.

Este tipo de cosas ni son baratas, ni se solucionan por decir que “sea”. Son proyectos que deben tener una visión a largo plazo y un acuerdo en el PGOU para que sean pocos los perjudicados y muchos los beneficiados.

¿Y ahora qué? Bueno, habrá que preguntarle a os expertos, pero a mí se me ocurre que:

  1. Cuanto antes debe instalare la estación medidora de la contaminación que se pidió en el último pleno. Urgente.
  2. Sancionar de forma muy grave e inmediatamente a la fábrica de cemento por cada episodio de avería que dure más de los permitido.
  3. Revisar los protocolos de lo que está permitido y proponer cambios.
  4. No dejar crecer más la Barriada de la Liebre hasta que se resuelvan estos problemas con suficiente proyección.
  5. Negociar con la fábrica de cemento como hacer compatible su actividad y la residencial. Diseñar un plan y trabajar por él.
  6. Y de no ser posible que sea compatible, habrá que elegir. Sería un desastre, pero no se puede permitir hoy día que unos vecinos vivan con la amenaza constante de nevadas grises. Aunque fuese harina de trigo panadera.

Sinceramente, tengo muy pocas esperanzas en esta convivencia. Con lo hipersensibles que deben estar en la Cementera por el asunto de la incineración, y el esfuerzo que están haciendo para tranquilizarnos con argumentos de que “no pasará nada” y que “todo está controlado por sensores”, parece mentira que les pase este tema del “polvillo gris” durante tanto tiempo. O no lo pueden controlar o no saben controlarlo. Y las dos cosas son para desconfiar mucho en su futuro. Aunque por el bien de todos, deberíamos darnos la oportunidad de que lo hagan bien desde ahora.

La Cementera mete la pata cuando menos se espera.

La Cementera mete la pata en el cemento cuando menos se espera.

Sigo afirmando que aprobar el cambio “parcheador” del PGOU para evitar la incineración en la Cementera, fue una chapuza. Con esto o cerramos la fábrica o seguirá abierta contaminando como hoy, o en el peor de los casos acaba pudiendo incinerar la burrada que pidió hacer y encima pagaremos una sanción por retrasar la licencia torticeramente.

Finalizo con mi apoyo primero a los vecinos, pero luego a los trabajadores de la cementera, entre los que hay algunos vecinos también.

Por cierto, me sigo preguntando dónde viven los directivos máximos de la cementera.

¿Serán vecinos de la Barriada de la Liebre?

Sería lo mejor para ellos, con lo cerca que está, con colegio… lo tienen todo.