¿Números o personas? Personas.

¿Números o personas? Personas.

Son momentos para no pensar en números.  En eso estamos todos de acuerdo. O creemos estarlo.

Si una familia está huyendo de un país en guerra y llega a Europa, debemos responder a lo que creemos que los europeos debemos responder. Casi todos de acuerdo. Nuestros ideales, la solidaridad, la generosidad, la empatía… y cuántas cosas más positivas que nos unen en un concepto común, que ahora llamamos Europa. Yo estoy por eso. Indudablemente.

¿Por qué no dudo? Porque nos lo podemos permitir. Porque Europa es rica, nos sobran recursos, estamos educados para entender las consecuencias de nuestras decisiones y ya no estamos dispuestos a ver como otros sufren mientras nosotros consumimos lujos.

Europa es rica. Los europeos somos ricos.

Europa es rica. Los europeos somos ricos.

Pero aquí me quiero acordar de los que sólo van a la «Solidaridad de las rebajas».  Me explico.

Hace sólo unas semanas, durante las semanas que vivimos hablando cada día de Grecia, muchos renegaron de Europa. Muchos renegaron del corazón solidario de Europa y de sus mecanismos de re-distribución de la riqueza. Ya sé que piensan que se puede elegir lo bueno de todo y nada de lo malo. Que se puede renunciar a la moneda única, el Banco Central, el Parlamento Europeo, los tratados de impuestos, de libre circulación de mercancías y personas…, pero que eso no afectaría a nuestra capacidad de ponernos de acuerdo como europeos. Que a la hora de pagar una cuenta para lo que sea, en lugar de sacarlo de un fondo común con criterios comunes, todo se puede negociar desde casi cero. No es que estemos convergiendo, a más o menos velocidad, y cada vez coincidimos más en qué hacer o cómo hacerlo… con menos recelos y desconfianza de los otros países. Qué va! Es una convergencia cultural, por ver comedias francesas  en lo cines y en la tele dramas alemanes por Antena3 los domingos.

¿Qué puedo criticar hoy que sea muy evidente y no haga falta pensar mucho?

¿Qué puedo criticar hoy que sea muy evidente y no haga falta pensar mucho?

Y sí. Lo siento para él que se ofenda, pero somos ricos. Somos ciudadanos de un país rico que vive en un continente rico. Eres rico. Puedes estar sin trabajo, hipotecado hasta las cejas y con menos lujos que un panda, pero… eres rico. Si te comparas con un ciudadano de una lista que tiene casi 200 países peores, eres rico. En nuestra pobreza seguimos siendo más ricos que un ciudadano medio de la mayor parte del resto del mundo.

Igual que para saber cual es tu patrimonio sumas lo que tienes y le restas lo que debes, para calcular nuestra riqueza debemos también sumar lo que recibimos de nuestro Estado, de España y de Europa: La educación gratuita, la sanidad universal, la seguridad ciudadana razonable, un sistema judicial al que acudir (siempre insuficiente), unas infraestructuras que nos permiten desplazarnos para acceder a recursos, una oferta cultural pública, etc…

Ricos viviendo junto a pobres. Desigualdades insostenibles entre países vecinos.

Ricos viviendo junto a pobres. Desigualdades insostenibles entre países vecinos.

Eres rico.  Y por eso, porque somos ricos, nosotros pagamos parte de la cuenta de los refugiados que atendemos. Puede parecer que no porque no lo ves, pero la pagamos cada uno de nosotros.  No la pagan los «ricos de limusina». Sale del dinero que paga también los gastos de los ciudadanos Europeos. De nosotros que recibiremos menos. Y lo harás con gusto. Yo también.

Cede tu 2ª vivienda vacía a refugiados hasta que solucionen su problema

Cede tu 2ª vivienda vacía a refugiados hasta que solucionen su problema

También quiero dedicar un recuerdo a los que quieren una Europa solidaria y unos Bancos éticos (todos lo queremos), exigiendo a los que hacen algo que hagan más, y acusando de insolidarios a cualquiera que quiera argumentar cualquier mínima discrepancia sobre la forma, pero que no actúan con el mismo énfasis en lo que respecta a su patrimonio personal. Me refiero a un numeroso grupo de «exigentes justicieros universales» que tienen además de su casa, una segunda vivienda para usar  en verano y fines de semana. Me gustaría ver unas asambleas ciudadanas donde se haga inventario de todas esas segundas viviendas para ponerlas a disposición de los refugiados de forma totalmente gratuita. Es más, creo que aunque los «exigentes justicieros universales» no tengan segunda vivienda, no deberían tampoco ir al apartamento en la playa de ningún amigo. Deberían exigir antes a su amigo que lo ceda a los refugiados. La amistad perdurará, no te preocupes.

La verdadera solidaridad es aconfesional. En Europa lo sabemos.

La verdadera solidaridad es aconfesional. En Europa lo sabemos.

Por último, quería hablar un detallito sobre religión. No soy practicante y dudo que se me pueda considerar creyente, así que hablo desde un razonable punto de vista objetivo, aunque educado en una ética y moral cristianas, como casi todos nosotros, que nos condiciona aunque no queramos. Es lo que somos.

Lo que quería decir es que no nos creamos que lo que pasa en Siria es una guerra de religiones. Ni el Dictador ni los radicales Islámicos luchan por la religión. Luchan por el poder, el dinero, la supremacía, el mejor vivir a costa del martirio de otros. No hay más. Bueno sí. Que la cuenta la pagas tú. Que gracias a la cercanía geográfica, las infraestructuras y nuestra solidaridad por defecto, les estamos dejando el país a su disposición para ver quien gana. Y que es un país con capacidad nuclear. Para tener miedito…

La Iglesia española en general, El Papa, muchas parroquias, cofradías y demás colectivos no sólo católicos pero de origen cristiano, se han manifestado y están tomando acciones para acoger a refugiados. Se han movilizado de forma decidida para atender a estar personas y estas familias. No les preguntamos su religión.

Dirigentes del mundo Islámico no se explican claro y alto.

Recordemos que en Siria y en otros países están matando a cristianos por ser cristianos o parecerlo. Por exclamar ¡Dios mío! cuando te apuntan con una pistola. Literalmente. Nombrar a Dios o a Jesús es suficiente prueba de cargo. En cambio, no he visto a las mezquitas de los países en conflicto, o sus vecinos, abiertas para atender a refugiados cristianos. No he visto al Rey o Presidente de ningún país musulmán organizarse para atender una emergencia humanitaria o una operación de rescate de cristianos. Cristianos.

Ya sé que no somos idiotas por actuar sin esperar nada a cambio. Somos los buenos y hacemos lo correcto.

¿Pero hacen el idiota los que sólo critican la generosidad de los gobiernos occidentales y no la total inacción de los gobiernos de países musulmanes?

¿Los que le dan más importancia y visibilidad a las tropelías injustificables de algún soldado occidental que a las masacres de multitud de minorías cristianas?

¿Los que se escandalizan de que se pongan vallas que hieren y salen por la tele pero no se manifiesta públicamente por la gente que es asesinada «discretamente» por su religión en sus casas con sus familias?

¿Los que hacen mociones para que no salgan concejales en el Santo Entierro pero no para defender la libertad de religión en países donde ser cristiano te puede costar la vida?

Elige el rostro que hoy le vas a echar a la vida entre los mil disponibles. ¿Sale gratis?

Elige el rostro que hoy le vas a echar a la vida entre los mil disponibles. ¿Sale gratis?

No creo que hagan el idiota. Creo que los que no se dan cuenta de lo que es más grave, SON IDIOTAS.

Un amigo mío lleva más de 20 años muy implicado en misiones cristianas. Algunas en países muy complicados. No tiene whatsapp ni guarda en su agenda del móvil los contactos de algunos países. Si le requisasen el móvil en alguno de sus viajes de incógnito, sus amigos podrían morir. A él le parece muy bien que atendamos a los Sirios en Europa sin preguntarles la religión.  Eso es ser una voz autorizada, y no una pancarta en un balcón.

Le voy a dar una pensada. Nada es tan simple como me quieren hacer creer.

Le voy a dar una pensada. Nada es tan simple como me quieren hacer creer.